Situada en un entorno montañoso, la calidez que inspira esta vivienda unifamiliar rompe con el paraje invernal. Preparado para albergar y acoger toda la vida del hogar, las zonas privadas ceden espacio al gran salón: núcleo y parte central de la vivienda. La estancia ha sido diseñada para expandirse, acogiendo la cocina y el porche, y desdibujando a su vez los límites entre exterior e interior.